1 de feb. de 2013

FEBRERO




En febrero me muero de aburrimiento. No empieza un año ni termina ninguna estación y, no sé por qué, sólo tarareo canciones de anuncios de la tele. Nunca me ha pasado nada especial en febrero, excepto que me dejó una novia y sufrí una indigestión. Creo que comencé a decaer un febrero en el que sentí que me pesaban las piernas y me vi obligado a arrastrarme por las escaleras. Algunas cosas no estaban donde las había dejado y llovía todo el tiempo como en una oscura intriga sin ningún misterio. Aquel febrero, como éste, se redujo a una trama de preguntas e indiferencia. Así que mi única alegría consiste en saber que febrero es corto y mi mayor decepción es enterarme tarde cuando es año bisiesto. Hubo un febrero en el que bostecé tanto que se me desencajó la mandíbula y tuve que estar sin hablar hasta el siguiente febrero. Pero al final no hablé porque en febrero nunca se me ocurre nada que decir.

2 comentarios:

  1. Querido,
    ótimo el texto, casi no hace falta que se lo diga.
    Pero quiero darte una otra perspectiva, que es que en febrero ya queda menos tiempo de los días cortos, hay carnaval, aunque haga frío por estas bandas siempre es divertido disfrazarse y en este caso tener un motivo socialmente acceptado para ello, y por fin, es mi cumple, el 20, síiiii! La verdad lo paso fatal cada anyo porque dicen los que entienden de estas cosas que las cosas cósmicas se complican en las semanas que anteceden el aniversario de uno, pero bien, aquí estoy en terra brasilis, a 20 grados y molta pluja, casi sentiendo lo mismo que tú, pero qué bien, he encontardo a este texto que me hizo recordar de las buenas almas que conozco por mundo y que me hacen tan bien.:)

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  2. Querida,
    Como a buen seguro ya habrás intuido, febrero no representa ningún problema en sí mismo, más allá de la necesidad de disfrazar con un significante ese escalofrío que me recorre cuando me paro a pensar en ciertas cosas. Así que prometo no volver a pensar, sea el mes que sea, en cuanto me invites a ese café eternamente pospuesto.

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